Bibliografía Los castellanos de los que vamos a hablar nunca fueron figuras destacadas. Sin embargo, tuvieron especial importancia debido a la situación de los territorios de los que eran señores, territorios situados entre Flandes y Hainaut, y que despertaban la envidia no sólo de los soberanos de estos dos condados, sino de los propios reyes de Francia. El Sr. d'Herbomez comienza estableciendo los orígenes de los señores de Tournai a partir de la casa de Mortagne. El primero de estos señores, según el testimonio de Herman, abad de Saint-Martin de Tournai, fue un tal Évrard, hijo de una hermana del obispo de Noyon y Tournai, Rabod. Tal vez el autor hubiera podido establecer algunas comparaciones útiles con los señores de Noyon, sobre los que el mismo Herman proporciona algunas informaciones curiosas. Es más importante establecer la relación entre los señores de Tournai y los del conde de Flandes, a quien parece haber estado vinculada la región de Tournaisis a principios del siglo XI. El Sr. d'Herbomez observa con razón que los primeros señores de Flandes eran como los lugartenientes del condado. Al principio no eran más que los guardias de un castillo. Pero pronto desempeñaron ciertas funciones militares, administrativas y judiciales para el conde en el territorio que rodeaba su castillo. Conducían a los hombres de su castellanía al ejército del conde. En ausencia del conde, presidían el tribunal de sus vasallos; eran designados para ser los protectores, los avoués, de los bienes que los monasterios pudieran poseer en la castellanía, etc. Este era sin duda el caso de los antiguos señores de Tournai. «Por supuesto, originalmente, las funciones...









